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Gafas

¿Qué son y cómo funcionan unas gafas?

Las gafas son el complemento sanitario necesario para la compensación de defectos de refracción como la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo y para compensar la reducción de eficacia que con la edad experimenta el cristalino: la presbicia.

También es importante destacar que un gran número de personas intervenidas quirúrgicamente de cataratas a las que les ha sido colocada una lente intraocular debe igualmente usar unas gafas para visión de cerca, o bien para compensar el astigmatismo que ha podido provocar la operación.

¿Qué factores se deben tener en cuenta a la hora de buscar unas gafas para mi hijo? Lo más importante es la adaptación de unas lentes de calidad, a ser posible de policarbonato, el material más recomendable para unas gafas infantiles, tanto por su durabilidad y su altísima calidad óptica como por su resistencia a golpes y rayados.

Después, la edad, la forma de la cara, la distancia interpupilar, el tamaño del puente y la distancia entre el frente y la varilla son los factores anatómicos más importantes que se deben tener en cuenta a la hora de buscar unas gafas adecuadas para los niños.

La montura debe ser antialérgica, con puentes anatómicos y varillas cubiertas de plástico. En relación con los materiales: plástico (los mejores para bebés que necesitan corrección desde sus primeros años); metálicas, de titanio y de acero inoxidable.

¿Cómo debo cuidar mis gafas? Tu óptico-optometrista te suministrará una gamuza especial para limpiar las lentes y la montura. El mejor cuidado que puedes darles es limpiándolas cada día con esa gamuza seca y suave. Actualmente las lentes suelen contar con tratamientos de endurecimiento y antirrayado: en estos casos si la montura es de material plástico, y siempre siguiendo el consejo de tu óptico-optometrista, puede ser conveniente lavarlas con agua tibia y jabón neutro; a continuación tras el aclarado, sécalas con un paño fino.

En cuanto a su manipulación habitual, no debemos quitarnos las gafas con una sola mano, ya que corremos el riesgo de deformar las varillas. Debemos retirar las gafas usando siempre las dos manos, y no dejarlas nunca apoyadas sobres sus lentes encima de la mesa o cualquier otra superficie, ya que podrían rayarse.

Por último, nunca debemos dejar las gafas cerca de una fuente de calor. El calor dilatará los materiales y los deformará. En cualquier caso, las gafas siempre deben guardarse en el interior de su funda protectora.

Fuente: Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas

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